DIME CÓMO VIVES Y TE DIRÉ QUE PIEL TIENES


julio 11, 2017

Toma nota de los factores que influyen en la salud de tu piel para mantenerla sana.

La piel no sólo es el órgano más extenso de nuestro cuerpo: es nuestra barrera de defensa contra las enfermedades, es una pieza esencial en el mecanismo que regula la temperatura corporal y, no menos importante, es nuestra imagen al mundo. No importa qué tanto te identifiques a ti mismo con los cánones de la moda. 

La salud de tu piel es lo que le da belleza.

            Existen muchos factores que influyen en la apariencia y la salud de la piel: algunos ambientales, como la calidad del aire, la exposición al sol, el tipo de clima, si vives en ciudad o en el campo, etc. También está el impacto del estilo vida (horas de sueño, alimentación, tabaquismo, etc.), y por último, los fisiológicos: tanto la herencia genética como los cambios hormonales. En particular en el caso de las mujeres, este último tiene un efecto impresionante en la piel. A cada etapa del ciclo le sucede una serie de cambios hormonales que provocan resequedad, piel grasa (y aparición de espinillas), mayor luminosidad o predisposición a las manchas.

  ¿Qué le causa cada uno de estos factores a tu piel?

·      Calidad del aire: Una investigación de la Universidad de Wisconsin publicada en el Journal of Investigative Dermatology sugiere que la exposición al ozono producido por la contaminación ambiental estresa las células de la piel, descomponiéndose en radicales libres cuando también es expuesta al sol, lo que se traduce en envejecimiento prematuro.

·      Exposición solar: Los rayos ultravioletas dañan las fibras de la piel llamadas elastinas, que son las que sostienen el colágeno y lo que en suma mantiene la piel joven. La exposición al sol sin protección produce cambios en la piel que habitualmente consideramos parte normal del envejecimiento: pérdida de eslasticidad, coloración dispareja, arrugas y manchas. En casos de exposición extrema, puede conducir a la aparición del cáncer de piel.

·      Clima: En invierno, en particular en zonas elevadas como el altiplano de México, suele haber poca humedad ambiente, lo que hace que la piel pierda queratinocitos (células que la mantienen flexible), causando resequedad y grietas. El verano, por otro lado, no es sinónimo de piel sana, necesariamente:

·      Horas de sueño: La falta de horas de sueño de calidad produce un desbalance en el pH de la piel, haciendo que ésta no produzca los humectantes necesarios, lo que se traduce en una apariencia apagada y poco juvenil.

·      Tabaquismo: produce vasoconstricción y falta de oxigenación en la piel, y decrece la síntesis de colágeno.

·      Consumo de alcohol: además de deshidratar la piel, el alcohol le hace perder al organismo vitamina A, esencial para la renovación celular, lo que a la larga causa un efecto de envejecimiento prematuro de la piel.